Concienciación sobre el ruido

¿Sabías que la exposición a ruidos fuertes es una de las principales causas de pérdida auditiva?

Cuando hablamos de ruidos fuertes no solo nos referimos a los que se originan con explosiones o disparos, o por el funcionamiento de maquinaria pesada en una fábrica, sino que también tenemos que prestar atención a los ruidos de alta intensidad producidos en conciertos, discotecas, eventos deportivos, aeropuertos, tráfico; sin olvidar de los que provienen del uso de auriculares cuando escuchamos música o vídeos.

Si, por razones laborales o de ocio, vas a estar expuesto a estos ruidos de manera continuada, debes proteger tus oídos adecuadamente. Es necesario que uses protectores auditivos personalizados.

Cómo se daña la audición por el ruido

La exposición al ruido daña las células ciliadas del oído interno, produciendo pérdida auditiva y la reducción de la capacidad para recoger y transmitir los sonidos al cerebro.

Además, esta sobreexposición también puede producir la aparición de acúfenos (también llamados tinnitus): esos molestos zumbidos constantes dentro del oído.

Como hemos mencionado antes, los conciertos y discotecas, son ambientes de riesgo porque la música está a un volumen muy alto, y son los músicos, en este caso, los que sufren una exposición a ruidos fuertes más prolongada.

¿Qué es la contaminación acústica?

La contaminación acústica es una amenaza invisible, presente sobre todo en las grandes ciudades.

Se puede definir como el exceso de sonido que altera las condiciones normales del ambiente en un determinado lugar. Es decir, se trata de un ruido que tiene efectos perjudiciales sobre la salud y calidad de vida de las personas.

La OMS establece que se considera ruido todo aquel sonido superior a 65 decibelios. Estos se vuelven dañinos si superan los 75 dB y son dolorosos a partir de 120 dB.

Las principales causas son: el tráfico (ferroviario, por carretera y aéreo), las obras en la calle, los locales de ocio y restauración.

Según el Índice Mundial de la Audición, la contaminación acústica en zonas urbanas puede causar el 64% de los casos de pérdida auditiva.

Si bien es cierto, que el sistema auditivo acaba por adaptarse de forma natural al entorno sonoro, no hay que olvidar que la exposición prolongada a ruidos puede tener consecuencias negativas en tu audición, en tu salud.

Consecuencias del ruido y la contaminación acústica en la salud

La salud auditiva se ve afectada pudiendo producir pérdida de audición o incluso la aparición de acúfenos en los oídos (pitidos o zumbidos). Pero los efectos negativos de la contaminación acústica van más allá.

A nivel psicológico, se pueden dar casos de ansiedad, estrés e irritabilidad e 

incluso se dan problemas físicos tales como el aumento de la presión arterial, el ritmo cardíaco o la frecuencia respiratoria.

Como puedes observar, son muchos los efectos negativos que tiene el ruido y la contaminación acústica sobre la salud de las personas.

De ahí la importancia de actuar e intentar minimizar esos daños.

Consejos para cuidar tus oídos frente al ruido:

  • En la medida de lo posible, aléjate del ruido, de la fuente que lo produce.
  • Si vas a estar expuesto a ruidos de alta intensidad, utiliza protectores auditivos adecuados para evitar que tu audición se dañe.
  • Mientras escuchas música en tus auriculares, controla el volumen y no lo subas en exceso.

En qué podemos ayudarte en Centro Auditivo Rebeca Ayala

En materia de prevención y cuidado, disponemos de diferentes protectores auditivos personalizados que protegen tus oídos frente al ruido.

Nuestros  profesionales  te asesorarán de manera personalizada y buscarán siempre la solución que mejor se adapte a ti y a tus circunstancias.

Visítanos y te ayudaremos a proteger tus oídos, tu salud auditiva.

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hipoacusia unilateral

Hipoacusia unilateral: síntomas, causas y cómo afecta a la vida diaria

Hay pérdidas auditivas que no se presentan como imaginamos. No siempre llega un momento claro en el que una persona piensa: “estoy oyendo mal”. A veces, lo que aparece es una sensación más difícil de explicar: cuesta seguir una conversación si hay ruido, se pierde información cuando alguien habla desde un lado concreto o resulta complicado saber de dónde viene un sonido.

Eso puede ocurrir en la hipoacusia unilateral, una pérdida auditiva que afecta a un solo oído. El otro oído puede conservar una audición normal o significativamente mejor, y precisamente por eso muchas personas tardan en identificar que algo ha cambiado.

La persona sigue oyendo. Pero no escucha igual en todas las situaciones.

 

Qué es la hipoacusia unilateral

 

Hablamos de hipoacusia unilateral cuando existe una pérdida auditiva en uno de los dos oídos. Puede ser leve, moderada, severa o profunda, y puede aparecer de forma progresiva o repentina.

Aunque parezca un problema “parcial”, escuchar con un solo oído en mejores condiciones cambia la forma en la que el cerebro recibe la información sonora. La audición con ambos oídos ayuda a localizar de dónde proceden los sonidos y a entender mejor el habla cuando hay ruido de fondo; cuando uno de los dos oídos aporta menos información, estas tareas pueden hacerse más difíciles.

Por eso, la hipoacusia unilateral no se nota solo en el volumen. Muchas veces se nota en la orientación, la claridad y el esfuerzo.

 

Síntomas de la hipoacusia unilateral

 

Uno de los aspectos más característicos es que los síntomas suelen aparecer en situaciones concretas, no siempre en ambientes tranquilos.

Puede que una persona entienda bien cuando alguien le habla de frente, pero tenga dificultades si la conversación llega desde el lado del oído afectado. También puede notar que le cuesta más seguir una comida familiar, una reunión, una clase, una llamada con ruido alrededor o una conversación en la calle.

Entre las señales más habituales están:

  • dificultad para saber de dónde viene una voz, un coche o un sonido
  • tendencia a girar la cabeza para escuchar mejor
  • preferencia por sentarse siempre en el mismo lado
  • sensación de que un oído “trabaja menos” que el otro
  • problemas para entender conversaciones cuando hay ruido de fondo
  • mayor cansancio al escuchar durante mucho tiempo
  • necesidad de pedir que repitan, sobre todo en grupo

No todas las personas lo describen igual. Algunas hablan de oído taponado, otras de falta de claridad y otras simplemente notan que se sienten menos seguras en determinados entornos.

 

Cómo afecta a la vida diaria

 

La hipoacusia unilateral puede tener un impacto mayor del que parece, porque muchas actividades cotidianas dependen de la coordinación entre ambos oídos.

En una conversación tranquila, quizá no suponga un gran problema. Pero la situación cambia cuando hay varias voces, ruido de fondo o distancia. En esos casos, el oído con mejor audición tiene que compensar más, y la escucha puede volverse menos natural.

También puede afectar a la orientación sonora. Localizar una voz en una sala, detectar por dónde se acerca un vehículo o identificar desde qué habitación llaman en casa puede requerir más tiempo o más atención.

Con el paso de los días, la persona suele adaptarse sin darse cuenta: cambia de sitio en la mesa, evita determinados ambientes, se coloca siempre del lado que escucha mejor o se desconecta antes en conversaciones grupales. Estas estrategias ayudan, pero también pueden hacer que el problema pase desapercibido durante más tiempo.

 

Posibles causas

 

La hipoacusia unilateral puede tener distintos orígenes. En algunos casos está relacionada con problemas del oído externo o medio, como tapones de cerumen, infecciones o alteraciones que afectan a la transmisión del sonido. En otros, puede deberse a una afectación del oído interno o de la vía auditiva.

También puede aparecer tras exposición a ruido intenso, traumatismos, determinados procesos infecciosos o enfermedades auditivas específicas. Por eso es importante no quedarse únicamente con la sensación de “oigo peor de un lado”. Lo importante es valorar qué tipo de pérdida existe, desde cuándo está presente y cómo afecta realmente a la escucha.

 

Qué hacer si notas diferencia entre un oído y otro

 

El primer paso es realizar una valoración auditiva. Una audiometría permite comparar la respuesta de ambos oídos, conocer qué frecuencias están afectadas y orientar si conviene una derivación médica o una solución auditiva específica.

Cada caso debe estudiarse de forma individual. No es lo mismo una pérdida leve y estable que una pérdida repentina, una afectación profunda o una dificultad que aparece sobre todo en ruido.

En Centro Auditivo Rebeca Ayala valoramos tu audición con calma, explicamos los resultados de forma clara y te orientamos sobre los siguientes pasos según tu situación.

Porque seguir oyendo por un oído no significa que todo esté funcionando igual que antes. A veces, entender lo que ocurre es el primer paso para volver a escuchar con más seguridad en el día a día.

 

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Audición infantil y rendimiento escolar: cómo influye en la atención, el lenguaje y el aprendizaje

Septiembre trae de vuelta las aulas llenas, las lecciones y el bullicio. En este entorno, la audición infantil es una herramienta de aprendizaje fundamental que a menudo pasa desapercibida.

 

Escuchar bien no es solo percibir sonidos; para un niño significa seguir instrucciones, distinguir palabras con claridad y participar activamente. Por eso, revisar la audición es tan esencial como preparar los libros de texto.

 

Cuando escuchar en clase requiere un esfuerzo extra

 

El aula es un entorno acústicamente complejo. Cuando existe una dificultad auditiva, el niño debe realizar un sobreesfuerzo para reconstruir la información incompleta.

Esto se traduce en fatiga, distracciones o pérdida del hilo conductor. Muchas veces, lo que parece falta de atención es, en realidad, una falta de claridad auditiva.

 

Audición, lenguaje y aprendizaje: todo está conectado

 

La audición es la principal vía para adquirir lenguaje y vocabulario. Gran parte del aprendizaje escolar depende de la escucha directa de explicaciones e instrucciones. Una buena salud auditiva no solo facilita la comunicación, sino que potencia el rendimiento académico.

 

Señales que merece la pena vigilar

 

Hay pequeños comportamientos que pueden ayudar a detectar que algo no va del todo bien:

  • Sube demasiado el volumen de la televisión o los dispositivos
  • Pregunta “¿qué?” con frecuencia o pide que le repitan las cosas
  • No responde cuando se le llama, especialmente si no te ve de frente
  • Le cuesta más entender cuando hay ruido de fondo (el comedor, el patio, el aula con varios niños hablando)
  • Los profesores comentan que parece «despistado» o que necesita sentarse más cerca de la pizarra

 

Si observas estas señales de forma recurrente, es recomendable consultar con un profesional para descartar cualquier pérdida auditiva.

 

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Oído de nadador: Por qué en verano aparecen tantas molestias

En verano, el oído también cambia de rutina.

 

Piscina, playa, chapuzones, humedad, calor… Y de pronto aparece esa sensación tan reconocible: el oído “lleno”, algo taponado, con picor o con una molestia que no termina de irse.

 

A veces es algo puntual. Otras, una señal de que el oído necesita un poco más de atención.

 

El llamado oído de nadador suele estar relacionado con la irritación del conducto auditivo externo, esa parte que va desde la entrada del oído hasta el tímpano. Cuando queda humedad dentro del oído, la piel puede volverse más sensible y favorecer molestias, irritaciones o infecciones.

 

Por eso aparece tanto en verano: no solo por el agua, sino por la repetición. Nos bañamos más, sudamos más, pasamos más tiempo en ambientes húmedos y, muchas veces, intentamos “arreglar” la sensación de tapón con bastoncillos o introduciendo algo en el oído.

 

Y ahí es donde el problema puede empeorar.

 

Porque el oído no necesita que lo manipulemos por dentro. Muchas veces, al intentar secarlo o limpiarlo demasiado, irritamos más el conducto, empujamos la cera o hacemos que la molestia aumente.

 

Señales que no conviene dejar pasar

 

Después de bañarte, puede ser normal notar algo de agua durante un rato. Pero conviene consultar si aparece picor persistente, dolor al tocar la oreja, sensación de oído taponado durante horas o días, secreción, mal olor, pérdida de audición o molestias que se repiten cada vez que vas a la piscina o a la playa.

 

También es importante prestar atención si hay infecciones de oído frecuentes, sensibilidad al agua o antecedentes de problemas auditivos.

 

No se trata de preocuparse antes de tiempo.

Se trata de no normalizar lo que se repite.

 

Cómo prevenir molestias

 

Secar suavemente la parte externa del oído, evitar bastoncillos y proteger el oído si el agua suele darte problemas puede marcar una gran diferencia.

 

En esos casos, los tapones de baño a medida pueden ser una opción cómoda y práctica. Se hacen con la forma de cada oído, ajustan mejor y ayudan a reducir la entrada de agua durante el baño.

 

Son útiles tanto para niños como para adultos.

 

En Centro Auditivo Rebeca Ayala podemos ayudarte a valorar tu caso y orientarte sobre la mejor forma de cuidar tus oídos este verano.

 

Porque disfrutar del agua también es hacerlo con tranquilidad.

 

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